dimecres, 4 d’abril de 2012

El equilibrio instinto-emociones-mente

Personalmente siento que mi concepto de "Inteligencia emocional" del cual se habla tanto actualmente consiste en un buen equilibrio o integración de los tres aspectos básicos de una persona:
  • Instinto. Es la fuerza vital básica de supervivencia e integra aspectos como las sensaciones físicas, la agresividad y el sexo; se puede ubicar en el bajo vientre, por eso cuando sentimos agresividad tenemos la sensación de que viene de la barriga. En nuestra cultura se ha tendido a reprimir y eso normalmente provoca disfunciones del carácter, ya que es una energía contenida que si no encuentra una vía de salida provoca tensión interna e incluso somatización de enfermedades físicas. Las estrategias para su represión pueden ser muy diversas, por ejemplo desviar la atención hacia otra necesidad y sentir hambre cuando en realidad deseamos sexo. A veces la represión puede generar perversiones en el comportamiento, como sin duda pasa en sociedades muy represivas y puritanas. 
  • Emociones. Es la energía corporal que genera pasiones como la alegría, la tristeza, el miedo y la rabia;  se puede ubicar en el pecho. Personalmente creo que son como el combustible que dirige la vida. Y por eso su inhibición puede provocar una importante desenergetización de la persona, es como vivir sin acabar de vivir del todo, con una sensación de carencia. En nuestra sociedad se tienden a inhibir con el pretexto de adaptarse al ambiente, por ejemplo en el sistema educativo se reprimen las pasiones del alumno y se le intenta dirigir a lo que supuestamente la sociedad espera de él. Esta represión continuada de las emociones, para mantenerlas bajo control porque desconfiamos de ellas, produce ansiedad y estrés (síntomas muy frecuentes en nuestra sociedad). Las emociones me permiten conectar con mis necesidades personales, del aquí y ahora, si las inhibo y no las escucho (para conseguir aceptación social) renuncio a mi necesidad. Si esta práctica se convierte en un hábito favorece la desconexión y la desorientación personal, me pierdo a mí mismo, pudiendo sentir insatisfacción.
  • Mente. Nos referimos al pensamiento racional (asociado con el concepto clásico de inteligencia), que nuestra sociedad ha ubicado en la cúspide de la jerarquía, es decir en la cabeza.  Es el aspecto más valorado socialmente y la mayoría de los padres aspiramos a que nuestros hijos sean muy inteligentes, es decir que tengan capacidades para desarrollar el pensamiento racional que les demanda la escuela.
Para poder alcanzar y sostener el éxito en la vida es necesario desarrollar e integrar estas tres energías vitales. De hecho hemos de poder transitar por la tres aspectos de la persona. 
En el sistema educativo se propicia el desarrollo de la mente, pero si la persona no puede integrar los otros dos aspectos no podrá tener éxito, en el sentido de disfrutar de la vida, tener prosperidad económica, desarrollar un trabajo que le guste, y establecer buenos vínculos con la familia, los amigos y el entorno.



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