divendres, 2 de novembre de 2012

Introducción a la terapia Reichiana (Bioenergética)

Wilhelm Reich fue un discípulo aventajado de Freud, y conoció y desarrollo las ideas y técnicas del psicoanálisis. Pero las terapias psicoanalíticas ponen todo su énfasis en tratar al paciente a partir de la palabra, por lo que expresa y por lo que no expresa (represión), es decir básicamente consideran sólo la psique (mente) de la persona.

Reich se distanció del psicoanálisis al darse cuenta que poniendo atención en el cuerpo, en las tensiones y/o en la posición corporal, podía reconocer bloqueos que impiden la expresión de algunos sentimientos. Estos bloqueos forman parte del proceso adaptativo que permite al niño en sus primeros años de vida, sobrevivir a las dificultades y limitaciones de su entorno afectivo. Por eso Reich desarrolló diferentes ejercicios de desbloqueo, masaje y respiración que permiten a la persona liberar la energía retenida y expresar las emociones reprimidas.

Reich pensaba que la vida se caracteriza por el movimiento continuo de una energía vital que el llamó orgónica. Esta energía sigue un ciclo continuo de contracción/expansión que tiene 4 fases:
  1. Tensión. Los estímulos activan al organismo. Por ejemplo el peligro de un depredador que se acerca o la atracción sexual.
  2. Carga. El organismo se carga de energía para la acción, por ejemplo oxigenándose, o tomando alimentos, … 
  3. Descarga. Se produce la actividad de respuesta al estímulo en formas diversas como agresividad, huida, expresión emocional, etc.
  4. Relajación. Después de la acción se puede producir la relajación.
Este ciclo está regulado por los dos subsistemas de sistema nervioso vegetativo (SNV):
  • Simpático. Activa la acción (estados de alerta).
  • Parasimpático. Inhibe la acción (estados de relajación).
De forma natural se establece un equilibrio entre ambos subsistemas, es decir una autorregulación organís-mica entre la acción y la relajación. Sin embargo los patrones psicológicos que desarrollamos en los primeros años de vida pueden interferir la autorregulación y generar tensiones, bloqueos corporales, y la represión de la expresión emocional.

Reich mantenía que la tendencia natural de la persona va hacía la búsqueda del placer (impulso unitario) que a veces se manifiesta como tendencia a la expresión (ir hacia afuera)y otras a la contención (ir hacía dentro).  En ausencia de bloqueos, esto se manifiesta en un fluir libre de la energía a través de todo el cuerpo, mientras se transitan las 4 fases del ciclo vital descritas anteriormente.

Cuando el ciclo no se puede completar, la persona retiene la energía expresiva a través de la tensión muscular, y si esto se repite de forma continuada la tensión se convierte en una contractura permanente de determinadas zonas del cuerpo, que puede llevar a consolidar una coraza muscular que retiene la carga emocional y limita la expresión.

La coraza muscular que se forma inhibe el impulso que viene desde dentro del organismo y provoca:
•    Rigidez, perdida de espontaneidad y expresividad.
•    Dificultad para entrar en contacto con los demás.
•    Empobrecimiento de la capacidad de amar y desear.
•    Incapacidad para sentirse satisfecho y feliz.

La función fundamental de la coraza muscular es impedir o retener la expresión de impulsos que son censurados por el ambiente, como por ejemplo la agresividad o el impulso sexual, y cumple una función de adaptación al medio.

En otras palabras, las repetidas frustraciones del impulso unitario de la persona obligan a la represión interna que se manifiesta en un refuerzo de la coraza. Y la energía retenida provoca una angustia que se hace crónica.
La coraza o armadura ha cumplido su función, al permitir al niño adaptarse a su entorno, pero con el tiempo se convierte en una limitación para la libre expresión y por eso las técnicas de bionergética pretenden desbloquear las tensiones y permitir que la energía vital fluya libremente. 

1 comentari:

  1. ¡Gracias por tu artículo, me es de mucho provecho!
    Cecilia Quezada U.

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