dimarts, 22 de setembre de 2015

SOLTANDO EL AMOR CIEGO; ORIENTÁNDONOS HACIA EL AMOR QUE MIRA Y VE

A menudo, el amor consciente o inconsciente que siento hacia mi familia de origen hace que me oriente con una fidelidad ciega hacia los asuntos difíciles y hacia los familiares que sufrieron y tuvieron un destino difícil. Esta mirada me puede llevar a vivir mi propia vida desde la carencia, el sacrificio, el dolor o la pena.... Esa sería "la botella medio vacía".

La otra mirada, la del amor que mira y ve, es la que me permite conectarme y nutrirme de los tesoros de la familia, de aquellos que hicieron posible la supervivencia y el progreso hacia una vida más próspera. Esta mirada me puede llevar a vivir mi vida desde la fuerza, la vitalidad, la alegría, el coraje, la valentía, el goce, la celebración... Esa sería "la botella medio llena".

En los tesoros me puedo apoyar, son un lugar de fortaleza y seguridad. Lo que sí hubo, lo que sí sucedió... Necesito abrir los ojos a todo ello, a lo propio y a lo anterior a mí, ya que gracias a lo anterior yo tengo hoy la vida. Hay tesoros más abundantes, y otros más escasos. Ese es sólo el punto de partida, yo decido hacer crecer ese tesoro y caminar hacia la abundancia, o decido quedarme paralizado en la queja o atrapado en la lucha destructiva y solitaria.

Ante todo me debo fidelidad a mí mismo. Orientarme hacia la luz caminando hacia una buena vida me honra a mí y a todos mis anteriores. Ellos se alegran de que tenga una Buena Vida, así sus vidas también valieron la pena y la alegría.

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